Ser Becario. Una experiencia anecdótica e inolvidable
Un buen día me llaman de casa y me dicen que en mi pueblo, en una delegación de Llegué, todo equipada, con mi grabadora, con mi cuadernillo y un bolígrafo de los de confianza y me estrené. La cosa estaba en que esa emisora era la única que se podía escuchar decentemente en mi pueblo. Todo el mundo escucharía mi debut. Uff ! Llego al día siguiente, y me dice el jefe: ‘Ana, ahora empiezas tú, vamos a poner estos discos y mientras tanto debes tener cargada la publicidad, saber como van los micros y p’alante’. Y claro, alegría y agobio porque no lo había hecho nunca !! Bueno, pues no os podéis hacer una idea de la birria que resultó. La típica voz con un soniquete insoportable y viciado de radiofórmula musical que nunca había tragado. Pues yo lo hice. Jejeje… me di mucha vergüenza y a mi jefe, también. Salvo esto y pequeños errores ‘lógicos’ que iban surgiendo por la inexperiencia, también puedo decir que la cosa fue mejorando. Comencé a darle mi toque personal alternando los ‘exitazos’ de Radiolécon los mios. Después de unos días de ausencia por estar enferma, fui muy oportuna, volví, seguí con mi rutina en la radio, cada día mejor y llegó la semana de las semanas, esa en la que mi jefe se iba de vacaciones y yo me quedaba: SOLA. Qué vértigo. Durante esta semana, nos sorprendió un problema técnico, que impedía que lo que se estaba emitiendo en el momento se escuchara dentro del estudio, pero no podías parar de hacer el programa, pues en cualquier instante, volvía la conexión. Imaginaos la situación. Yo, todo nerviosa, sin saber incluir bien la publicidad, con los errores precisos de la inexperiencia y con el ‘percal’ imprevisto originado por la mala conexión… Finalmente, llegó el gran día. El día de mi despedida. Me curré un programa que alternaba música de años pasados con música actual. Tenía previsto acabar con una versión de My way, de los Gipsy Kings. Jejejej. Empecé con una mezcla de pena y alegría por concluir. Y de repente, ¿ Cuál es mi sorpresa ? Pues que se me va la conexión, completamente, durante 20 minutos… no sabía donde meterme. Seguí haciendo el programa como podía y llegó el momento de mi despedida. Todo, salvo el problemilla, marchaba conforme a lo previsto el día anterior en mi cabeza. Pero no sabía lo que me esperaba. ¿Sabéis como se puede sentir alguien cuando presenta una canción de los Gipsy, como colofón, acompañado de un discurso de despedida ‘emotivísimo’ jejejej, y de repente, al darle al Play, sale: Lola Flores, con: Ay pena, penita, pena ?? Esa fue la manera, bochornosa, anecdótica y graciosa de acabar mis prácticas. Yo deseaba acabarlo ‘A mi manera’ (Gipsy kings).

