El movimiento gay obtuvo ayer un reconocimiento histórico: representantes de la Iglesia luterana sueca participaron en la marcha para reivindicar el derecho a la identidad de la condición de homosexuales, bisexuales y transexuales.

Cincuenta mil personas participaron en el desfile del orgullo gay, que recorrió al son de músicas y danzas, entre un mar de banderas con los colores del arco iris, las calles céntricas de Estocolmo.