Por fin llegó el esperado debate entre el Presidente del Gobierno y el Líder de la oposición.
Más de lo mismo. Reproches, críticas, ataques y más reproches.
Falta de coherencia en sus argumentos a la hora de tocar temas que, en principio, cada uno de los contrincantes esperaba que no fueran tocados, como puede ser el tema de la memoria histórica o el terrorismo … De los que se hizo un uso, por parte de ambos, partidista.
Uno nombraba el tema, el otro contraatacaba no queriendo entrar en materia, pero sin embargo, se embadurnaba…
A mi parecer, el debate fue equitativo. Bien estructurado, pero pobre… considero que los tiempos asignados deberían haber sido más extensos. Demasiado minutados. Eché en falta un diálogo más ágil y espontáneo.
A lo largo de toda la legislatura hemos podido ver, crispación, ataques verbales, descalificaciones… ayer vimos más de lo mismo.
Me hubiera gustado ver, en estos cuatro años, como los líderes de los dos principales partidos llegaban a un consenso, como, en lugar de oponerse por ‘necesidad’ e ‘ideología’ hubieran dialogado sobre lo que a todos nos interesa. No sobre lo que ellos creen que MÁS nos interesa. Los ciudadanos son los mismos, gobierne quien gobierne y queremos soluciones, prosperidad y bienestar. Gobierne quien gobierne, las prioridades son las mismas. Y es difícil llegar a un punto de equilibrio, pero se puede perseguir por parte de todos los partidos, que no son más que, los que nos representan.
Creo que, ante todo, y lejos de hacer oposición teniendo como meta el fin de una legislatura, deberían haber ‘dejado hacer’… y que de ese modo las críticas hubieran estado dirigidas expresamente al gobierno, que para eso está. No a la oposición, que desde mi punto de vista, debería haberse atenido a mostrar alternativas factibles a lo que el gobierno propusiera, eso sí, escuchando a la ciudadania y no dando las quejas como sobreentendidas ( ¿acaso nos han preguntado a cada uno ?) y dedicándose expresamente a hacer oposición barriobajera, pobre y crispada.
En el debate pudimos escuchar mayoritariamente ataques personales, no tanto a las estrategias o medidas tomadas. Sobre lo que, por otra parte, los ciudadanos ya estamos más que bombardeados diariamente por los medios de comunicación.
Falta de propuestas, falta de alternativas y sobre todo ausencias. Ausencias notables; las de los demás partidos que forman parte del parlamento y que también son representativos de la sociedad.
De lo que no se habla en los medios de comunicación, no nos hacemos eco… para que luego digan que vemos lo que queremos… no señor, no. En este caso hay alternativas y deberíamos poder escucharlas
Me pareció oportuna la reacción de Llamazares al término del debate. Entendí su descontento basado en la falta de propuestas, en la calificación de las intervenciones como monólogos, en la ola de rencillas y en el empeño por echar la vista atrás, tanto por parte de Zapatero, como de Rajoy, que como digo, aun no queriendo… se embadurnaba de argumentos e intromisiones respecto a temas que, según decía, no habría que tocar porque son PASADO.
Está claro que cada cual tenemos nuestro criterio, nuestras ideas, nuestras expectativas… y que por esta misma razón, es complicado ser objetivo a la hora de valorar la exposición de los argumentos de cada uno de los participantes. Quienes coinciden más con el PSOE aplauden a ZP y quienes coinciden más con el contrincante elogian a Rajoy. Nada nuevo. Un error. Eso sí, los datos dicen que Zapatero, ganó por goleada, nada que ver con las portadas que hoy se pueden leer en los diarios. Parece que estén hablando de otro debate.
Seguramente, muchos de los que escuchábamos ayer las intervenciones, no nos sentimos identificados absolutamente con ninguno de los dos partidos, pero sí que nos acercamos a uno más que a otro. Por lo que seguramente optemos por el Voto Útil, no por un voto asumido y convencido. No pidan eso.
Continuará…