Hola gente, soy yo de nuevo, sí, después de muuucho tiempo.
Me prometí que no lo dejaría, y me prometí que no lo dejaría porque este blog supuso y supone para mí, más que un pasatiempo. Aun así, ciertos contratiempos consiguieron que lo dejara.
Rincondericones era además un encuentro con conocidos, un habitual contacto con la información, un... nosequé, que me mantenía vivo un sentido que ahora anda dormidito... en fin...
Con el tiempo he pensado hacer cambios y empezar de nuevo. Darle un giro a mi blog, del mismo modo que han girado ciertos aspectos de mi vida, generalmente para bien.
Estos cambios suponen tiempo, sin más, pero ya sabéis lo preciado que es y lo pronto que se agota.
Así que, lo dicho, volveré, volveré despacio pero volveré, a donde siempre. Con un toque distinto. Con muchas ganas de reencontrarme con algun@s que habéis estado presentes en un etapa rica de mi vida.
Tenía ganas de saludaros !!! Hasta pronto... aP
Estoy aquí, escondida, pero estoy; pensando en el blog, intentando darle un giro, o más bien dándole un poco de coherencia... ocupada con mis quehaceres más precisos.
Es periodo pre-exámenes y no puedo ocupar el tiempo que quisiera escribiendo para mi rincón. Aún así, me gusta saber que el número de visitas aumenta, y paso todos los días a ver el contador... espero que en poco tiempo aumenten con más motivo.
Un saludo a mis rinconer@s y hasta muy pronto
Ci vediamo presto !!!
La penúltima vez que estuve en mi tierra y llegué a Valencia de nuevo, mi madre hizo su llamada de rigor (si no lo hiciera lo echaría de menos) para preguntarme lo de: ¿Has llegado bien, ya estás en Valencia?
Después oí que el móvil sonaba de nuevo y me sorprendí. Me llamaba porque, según me contó, una gran amiga de la familia, Mari, le había llevado un papel con el siguiente texto porque según ella, era algo que mi madre siempre hacía sobreentender en sus conversaciones sobre los hijos.
Me lo leyó, la escuché emocionada y sorprendida y nos despedimos.
Casualmente, al comienzo de la semana, mi compañero de piso, Michele, me enseñó dos libros que había comprado antes de hacer un viaje. Y justamente me leyó el mismo texto. Me encantó volver a repetir la experiencia de escucharlo. Ahí lo tenéis.
Vuestros hijos no son hijos vuestros.
Son los hijos y las hijas de cuanto la Vida desea para sí misma. Son concebidos por medio de vosotros, mas no de vosotros.
Y aun estando con vosotros, no os pertenecen.
Podéis otorgarles vuestro amor, mas no vuestros pensamientos. Porque ellos poseen los propios.
Podéis dar cobijo a su cuerpo, mas no a su alma. Porque sus,almas habitan en la morada del futuro, la cual no podéis conocer, ni siquiera en vuestros sueños.
Podéis esforzaros por ser como ellos, mas no intentéis que ellos sean como vosotros. Porque la vida no anda hacia atrás ni se para en el ayer.
Sois los arcos de los cuales vuestros hijos han sido disparados como dardos vivos. El Arquero ve el blanco en el camino del infinito, y Él os doblegará con su poder para que sus dardos puedan ir lejos y raudos.
Permitid que por placer sea la mano del Arquero la encargada de doblegaros. Pues aun cuando Él ama al dardo que vuela, también siente amor por el arco en tensión.
RECOMENDACIÓN: EL PROFETA. Gibrán Khalil Gibrán.
Un buen día me llaman de casa y me dicen que en mi pueblo, en una delegación de Llegué, todo equipada, con mi grabadora, con mi cuadernillo y un bolígrafo de los de confianza y me estrené. La cosa estaba en que esa emisora era la única que se podía escuchar decentemente en mi pueblo. Todo el mundo escucharía mi debut. Uff ! Llego al día siguiente, y me dice el jefe: ‘Ana, ahora empiezas tú, vamos a poner estos discos y mientras tanto debes tener cargada la publicidad, saber como van los micros y p’alante’. Y claro, alegría y agobio porque no lo había hecho nunca !! Bueno, pues no os podéis hacer una idea de la birria que resultó. La típica voz con un soniquete insoportable y viciado de radiofórmula musical que nunca había tragado. Pues yo lo hice. Jejeje… me di mucha vergüenza y a mi jefe, también. Salvo esto y pequeños errores ‘lógicos’ que iban surgiendo por la inexperiencia, también puedo decir que la cosa fue mejorando. Comencé a darle mi toque personal alternando los ‘exitazos’ de Radiolécon los mios. Después de unos días de ausencia por estar enferma, fui muy oportuna, volví, seguí con mi rutina en la radio, cada día mejor y llegó la semana de las semanas, esa en la que mi jefe se iba de vacaciones y yo me quedaba: SOLA. Qué vértigo. Durante esta semana, nos sorprendió un problema técnico, que impedía que lo que se estaba emitiendo en el momento se escuchara dentro del estudio, pero no podías parar de hacer el programa, pues en cualquier instante, volvía la conexión. Imaginaos la situación. Yo, todo nerviosa, sin saber incluir bien la publicidad, con los errores precisos de la inexperiencia y con el ‘percal’ imprevisto originado por la mala conexión… Finalmente, llegó el gran día. El día de mi despedida. Me curré un programa que alternaba música de años pasados con música actual. Tenía previsto acabar con una versión de My way, de los Gipsy Kings. Jejejej. Empecé con una mezcla de pena y alegría por concluir. Y de repente, ¿ Cuál es mi sorpresa ? Pues que se me va la conexión, completamente, durante 20 minutos… no sabía donde meterme. Seguí haciendo el programa como podía y llegó el momento de mi despedida. Todo, salvo el problemilla, marchaba conforme a lo previsto el día anterior en mi cabeza. Pero no sabía lo que me esperaba. ¿Sabéis como se puede sentir alguien cuando presenta una canción de los Gipsy, como colofón, acompañado de un discurso de despedida ‘emotivísimo’ jejejej, y de repente, al darle al Play, sale: Lola Flores, con: Ay pena, penita, pena ?? Esa fue la manera, bochornosa, anecdótica y graciosa de acabar mis prácticas. Yo deseaba acabarlo ‘A mi manera’ (Gipsy kings).
No sé si será fruto de las casualidades, o pasa, simplemente porque tenga que pasar... pero hasta el momento me está suponiendo algo muy importante por el hecho de reunir ciertas circunstancias que en etapas anteriores... he deseado vivir o experimentar. Mi actitud ahora es atenta, mi condición, la de una esponja que intenta absorver el máximo de alrededor. Me quedo con lo mejor de lo que veo o experimento y descarto lo peor, intentando convertirlo previamente en experiencia, en 'saber'. Me siento sorprendida, espectante y 'novata' ante esas situaciones que me están haciendo matizar y colorear la historia de mi vida... Lo iré desmenuzando poco a poco... que se decide observar o vivir una situación desde una perspectiva mucho más discreta, desde un, por así decirlo, tercer plano, desde una ventana elevada,que recoge variados momentos de lo más espontáneos; y tú los ves, puedes participar de ellos, o puedes bajar la persiana, si te involucras, será sólo hasta donde tú quieras, pero sobre todo porque tú lo elijas... Actuarás adoptando un punto de vista más distante. También se disfruta, pero de una forma más íntima y personal. De cara a tu entorno te mantienes al margen, de cara a ti misma, te empapas hasta donde quieres.
Me voy a casa, que ya està bien...
La Mancha me espera
